Las dimensiones de los proyectos tradicionales se pierden su factor más importante.
Recuerdo un cómic en el que salía una junta de dirección de una empresa y alguien diciendo. «Nuestros empleados son nuestro mejor activo» y en la siguiente otra persona diciendo «Estoy de acuerdo, vendámoslos». Esta visión rancia refleja una cultura del pasado del que quedan reminiscencias, gente que sigue pensando que las personas son commodities plug and play que se pueden reemplazar sin coste alguno (pero esto da para otro post). Es una forma de ignorar el valor real de las personas que componen las organizaciones.
Cuando repaso el triángulo de hierro de la gestión de proyectos (Tiempo, coste, alcance, con la calidad en el centro) creo que refleja la escena anterior. Al fin y al cabo, quien ejecuta proyectos son las personas y los equipos técnicos (sin importar la naturaleza del proyecto esto es siempre así, sin equipo no hay entrega). ¿Dónde está la dimensión personas en el triángulo? ¿Son el coste?¿Son la calidad?
En mi artículo anterior sobre Lyra, como framework para medir el éxito de un proyecto proponía una pregunta sencilla para determinar el valor de un indicador ¿Repetirías este proyecto? Sí o no. Fácil, binario, rápido y da para repreguntar, los síes como factores de éxito a repetir, los noes como lecciones de mejora continua.
Pero me he quedado corto, creo que hay que profundizar más en el valor de las personas…
El elefante en la sala de reuniones
Mira, el PMI (ese que adora el triángulo de hierro) lleva años reconociendo que «los proyectos no fracasan solamente por errores técnicos, sino también por fallos en la gestión humana» (UEB, 2024). ¿Y entonces? Entonces seguimos midiendo tiempo, coste y alcance como si las personas fueran engranajes intercambiables. Es como medir el éxito de un restaurante por el número de platos servidos sin preguntar si al equipo de cocina le gustó cocinarlos.
Porque aquí va la hostia: el 58% de la fuerza laboral enfrenta cargas de trabajo inmanejables (Spring Health, 2025), el burnout cuesta $1 trillón en productividad perdida anualmente, y los empleados con burnout tienen 2.8 veces más probabilidades de buscar trabajo activo. ¿Y nosotros? Nosotros seguimos ajustando el triángulo de hierro como si nada.
La dimensión fantasma: Las personas
Cuando Martin Barnes propuso el triángulo de hierro en 1969 (sí, 1969, el año en que se fundó el PMI y los Beatles todavía estaban juntos), el mundo era otro. Pero aquí estamos en 2025, siguiendo un modelo que convierte a las personas en «recursos» dentro del vértice «coste».
Spoiler alert: Tus «recursos humanos» tienen emociones, necesidades, familias, motivaciones y una capacidad limitada de aguantar gilipolleces. Como dice Paula Davis en «Beating Burnout at Work» (2021), los equipos son el secreto del bienestar y la resiliencia. No son el coste. Son el proyecto en sí mismo.
Parra, Reañez & Delgado (2016) lo dicen claramente en su paper sobre humanización en proyectos informáticos: «el factor humano juega un papel crucial en el éxito o fracaso de cualquier iniciativa». Pero claro, es más fácil medir horas-persona que preguntar: ¿Cómo está tu equipo? ¿Se sienten valorados? ¿Volverían a trabajar contigo?
Mi propuesta canalla: El cuadrado de la realidad
Que sí, que el triángulo de hierro es bonito y queda muy bien en las presentaciones de PowerPoint. Pero necesitamos añadir un cuarto vértice: Las Personas. Y no como «coste» o «recursos», sino como seres humanos con:
- Engagement: Bakker & Demerouti (2014) demuestran que el engagement (vigor, dedicación, absorción) está directamente correlacionado con el rendimiento. Schaufeli et al. (2008) encontraron una correlación negativa de -0.65 entre engagement y burnout. O sea, que si tu gente está quemada, tu proyecto está jodido, aunque cumplas tiempo, coste y alcance.
- Wellbeing: Los estudios muestran que el burnout se relaciona negativamente con la felicidad y la satisfacción vital (PMC, 2022). Si tu proyecto quema a tu equipo, ¿de verdad ha sido un éxito? ¿Lo repetirías?
- Propósito: Como decía en mi post «Es el propósito (y la motivación), ¡estúpido!» – sin un porqué claro, la gente no se mueve. Y si se mueve, lo hace arrastrando los pies.
- Seguridad psicológica: El framework PRIMED de Davis (2021) lo pone como fundamento. Sin un entorno donde la gente pueda ser ella misma y equivocarse sin que le corten la cabeza, no hay creatividad, no hay innovación, no hay puta gracia.
La pregunta del millón de dólares
Volviendo a mi framework Lyra: ¿Repetirías este proyecto?
Pero ahora hazlo honesto. No desde el punto de vista del cliente (que pagó), ni del sponsor (que cobró su bonus). Pregúntale al equipo. A la gente que curraba hasta las tantas, que se saltó comidas, que tuvo que explicarle a su pareja por enésima vez que «este sprint es el último jodido, te lo prometo».
Si la respuesta es NO, da igual que hayas cumplido tiempo, coste y alcance. Has fracasado. Porque has quemado tu activo más valioso, y contrariamente al chiste, no puedes venderlos… o bueno, sí, pero ellos se irán antes, y se llevarán el conocimiento, la experiencia y las ganas.
En resumen (porque ya me estoy enrollando)
El triángulo de hierro está incompleto. Necesitamos añadir Personas como cuarta dimensión, medida no en €/hora sino en:
- ¿El equipo está engaged?
- ¿Hay burnout o agotamiento?
- ¿Repetirían el proyecto?
- ¿Se sienten valorados y con propósito?
Como dice el enfoque del PMI 7 (PMI Levante, 2022), el nuevo PMBOK tiene «un enfoque centrado en las personas, tanto en el equipo, como en los diferentes stakeholders». Ya era hora.
- «Beyond the Iron Triangle: Year Zero» – Caccamese, A. & Bragantini, D. (PMI Global Congress 2012)
- «La importancia de la humanización en la gestión de proyectos» – South Florida Journal of Development (2024)
- «From Burnout to Engagement: The Role of Human Resource Management» – Central European Management Journal (2023)
Así que la próxima vez que te enseñen un bonito triángulo de hierro, pregunta: ¿Y las personas dónde están? Si te dicen «en el coste», ya sabes que estás ante alguien que sigue viviendo en 1969.
¿Repetirías trabajar con ellos?
