Hace ya un tiempo hablé en UNICC de agilidad. En concreto del manifiesto ágil y una pequeña introducción a algunos conceptos.

Para ilustrar Scrum usé el famoso Ball Point Game, y debo confesar que es más difícil de lo que parece conseguir que la gente lo haga bien. Requiere de práctica conseguirlo, y quizás de algún coach más presente.

Aún así es divertido ver cómo la gente se auto organiza y ver cómo avanza el juego.

Para el que no conozca el Ball point game, las reglas son muy sencillas:

  • Cada vez que una pelota ha pasado por todos los miembros del equipo y vuelve al inicio es un punto.
  • La pelota debe moverse
  • La pelota debe pasarse hacia “adelante” no a los lados.
  • Debe existir un conteo
  • Antes de cada interacción el equipo debe dar una estimación de los puntos a conseguir
  • Aunque se consigan los puntos, el juego sigue
  • Cada interacción consta de dos minutos de juego y un minuto de reflexión y propuesta de mejora (Ojo, este minuto en mi experiencia se queda corto y se debe ajustar al tamaño del grupo)
  • Repetir hasta 5 veces, y ver la mejora.

¿Qué aprendemos? Pues que con estas instrucciones tan básicas el equipo se organiza, y después de cada interacción se mejora. Es interesante que el coach haga las preguntas correctas al principio y guíe al equipo especialmente identificando un punto de fallo que quieran corregir y las ideas para corregirlo, por eso, el minuto de reflexión -IMO- se queda corto.

El juego guarda cierta complejidad porque tienen que pensar un sistema que les permita llevar la puntuación, que facilite la entrada y salida de pelotas (el retorno)… y eso lleva cierta organización.

Al final del juego se debe contar el porqué, qué han hecho. En mi caso incluso haciendo analogías con las TIC, pero cualquier proceso de transformación puede aplicar.